No todo lo que no sabes es un vacío: entender mejor el conocimiento

A veces creemos que hay temas de los que nadie ha hablado, o que no existen estudios sobre cierto problema. Pero muchas veces, eso no es del todo cierto. Lo que pasa es que no lo sabemos todavía. Y eso no significa que el conocimiento no exista, sino que aún no lo hemos buscado bien o no sabemos por dónde empezar.

La imagen lo muestra de una forma muy clara: lo que sabemos es solo una pequeña parte (esa zona verde). Luego está lo que sabemos que no sabemos (en rojo), como cuando escuchamos un tema y decimos “tengo que investigar más”. Pero lo más grande es la parte amarilla: todo lo que ni siquiera imaginamos que existe, y por eso, no lo buscamos.

Esto pasa mucho cuando alguien dice: “este tema no se ha investigado”. A veces es cierto… pero muchas veces es porque:

  1. Nunca ha buscado (ni en libros, ni en artículos, ni ha preguntado a expertos).
  2. Buscó poco o por encima, sin hacer una revisión profunda.
  3. O sí buscó a fondo, y entonces puede decir con certeza qué cosas se han estudiado y qué no. Ese sí es un vacío real.

El problema es cuando nos quedamos solo con la idea de que “algo falta” sin revisar si realmente falta. Es como ver solo una esquina del mapa y pensar que el resto está en blanco. Pero muchas veces, ese resto ya existe, solo que aún no lo exploramos.

La clave es no quedarnos con suposiciones. Leer más, preguntar más, cruzar ideas… eso es lo que nos lleva a descubrir qué se sabe de verdad y qué no. Porque para encontrar vacíos reales en el conocimiento, primero hay que conocer el terreno.

Deja un comentario